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miércoles, 1 de octubre de 2008

Muerte de Cuchulain

Muerte de Cuchulain. Mitología Celta, mitología directa del Ulster. Norte de Irlanda.

El héroe Cuchulainn tenía por ascendiente a un dios, él mismo no era inmortal y, la epopeya de su combate contra las huestes de la malévola Maeve, prosigue hasta que llega un trágico final.

El caso es que todavía el héroe del Ulster tiene
que luchar contra otros guerreros poderosos, a los que Maeve ha traspasado su magia y sus malas artes. Entre éstos se destacará quien, con su ingente prole -según la leyenda tenía veintisiete hijos-, se enfrenta a Cuchulainn y le arrebata su lanza mágica. A continuación le infiere graves heridas por las que brota mucha sangre y, el héroe, que ve llegado el momento postrero para él, decide atarse con su cinturón de cuero a una columna para morir de pie.

Cuenta el relato que su caballo se alejó, luego de rozarle con
su morro, de aquel lugar, a todo galope. En cuanto a Emer, esposa del malogrado héroe, morirá deshecha en lágrimas sobre el cadáver de Cuchulainn. Ya al borde de la muerte, aún logró partir con su poderosa espada el acero del enemigo que se acercaba para cortarle la cabeza, pues tal era la bárbara costumbre de entonces, logrando así no morir decapitado Hubo otras sagas de aguerridos héroes entre los celtas, además de Cuchulainn, Por ejemplo, la del guerrero Finn que, según la narración legendaria, fue hallado en un es peso bosque, al pie de un gigantesco árbol, por el séquito de un mítico soberano -su madre le había abandonado cuando era un recién nacido- y, era tal su
belleza, que le pusieron por nombre Finn, palabra que significa "bello, hermoso".

http://www.scribd.com/doc/2571833/Mitos-celtas-y-de-la-Galia?autodown=pdf

miércoles, 13 de agosto de 2008

La leyenda del Gran Lobo

La leyenda del Gran Lobo



Para todas las personas
que han hecho de mí lo que soy.

El Gran Lobo emprendió lo que debía ser su último viaje. Sus pasos eran cansados, su rostro serio, penetrante su mirada y seguro su porte. En su vida ya había tenido muchas experiencias, y sus fuerzas flojeaban. Intuía que ya no le quedaba nada más por lo que vivir: debía retirarse de la manada y refugiarse en alguna de las cuevas rocosas de la cima, dónde por costumbre iban todos los ancianos. Era un desecho de la manada.

Tomó el camino por propia voluntad, se sentía inservible. Mientras iba subiendo a la colina pensaba en la última caza, en la que todos esos fornidos lobos le habían adelantado con diferencia para saborear un búfalo increíble. Aquel día bajó el rabo, síntoma de sumisión total, y comió el último. Fue muy vergonzoso. Él, que fue el Gran Lobo dominante durante tanto tiempo, se sentía pisoteado por aquellos a los que educó: esos lobeznos a los que había enseñado la vida.

Mientras pensaba en su historia no prestaba atención a su alrededor. El Gran Lobo tenía la mirada perdida y no atendía a las señales de su olfato. De repente algo le envistió en el costado derecho y salió disparado a la izquierda. Rápidamente se levantó, erizó cada pelo, estiró todo su cuerpo en horizontal y enseñó desafiante sus colmillos. Cuando fijó la mirada vio que era otro lobo, un Joven Lobo aturdido por el golpe que se mantenía tumbado, con el rabo entre las piernas y la cabeza gacha.

El Gran Lobo manteniendo su postura le preguntó:

―¿Qué coño te pasa?¿De dónde vienes a esa velocidad?.

―Veras... es que... huyo de mi manada, creen que soy demasiado torpe, o algo así. Pero tranqui que no tengo intención de hacerte nada, ¿a dónde vas?

―A la colina, a buscar alguna cueva.

―¿Puedo ir? A mi ya no me queda nada. ―Preguntó el Joven Lobo

El Gran Lobo dejó de amenazarle y le aceptó en su viaje. Se estuvieron contando todas sus desdichas. El Joven Lobo se sentía igual de desvalido que él, había perdido toda su confianza. El Gran Lobo, experto en enseñar a lobeznos, le explicó que la confianza estaba en su cabeza; que debía sacar toda su rabia interior, y él le enseñaría.

Durante el viaje le estuvo explicando cómo todos los lobos pueden sacar una forma física parecida, pero que lo importante reside en la confianza que muestre, en la seguridad de su porte. El Joven Lobo rápidamente empezó a imitar su forma de andar. Ambos iban con el rabo en vertical. Se sentían fuertes.

Cuando por fin llegaron a la colina, fue el Joven Lobo el que descubrió una buena cueva. El Gran Lobo le miró en señal de aprobación. Se subió encima de la cueva y empezó a aullar. El Joven Lobo desde abajo sintió cada aullido dentro y lo acompañó en su canto.



martes, 15 de abril de 2008

Lluvia



Lluvia

El cielo nos muestra en pasos cómo se va enfureciendo: nubarrones ennegrecidos, vientos y algún relámpago. Finalmente el agua acaba calando la tierra terminando su ciclo. Así se mostró la tarde del lunes 7 de Abril de 2008.

Primero vinieron los nubarrones y la lluvia chispeante en mi ventana. Que me hicieron cavilar ideas emocionadas. Festival que con lógica pudo inspirar cualquier pluma, bolígrafo o tecla. Podría haber hablado de la melancolía de nuestra experiencia vital. Podría haberme apenado con un sentimiento algo subido de palpitaciones. Y Podría haber expresado el odio que siento hacia el mundo.

Como imbuido en una misma botella entré en simbiosis con nuestro entorno. Sí, me dejé llevar por el ambiente. Y vi un sentimiento digno de exploración.

Más tarde llegó una de las granizadas más sonoras que recuerdo. Ésta, mezclada entre relámpagos y truenos hizo que centrase mi pensamiento en la rabia que siento hacia el mundo. Pensé en mi gente, y dolido por cómo les trata este mundo “social” les escribí diciendo que se puede luchar contra este mundo. Que la clave es juntar fuerzas para apoyarnos mutuamente. Que en nuestra red está el sentido de aguantar el día a día. Aunque en realidad la idea partió de la siguiente frase:

“Fuerte granizada: furia celestial que cae con energía casi demoníaca sobre lo primero que pille. Al viento le toca decidir de qué manera nos tocará.”

De repente la granizada cesa sin más y caí de golpe de mi simbiosis. Este efímero aterrizar me hizo pensar y ordenar las ideas manuscritas. Las ideas, aparentemente sin orden, me provocaron. Intenté desencriptar las frases en teoría comprensibles, pero que por el orden establecido se hicieron difíciles de razonar.

Fue esta furia del cielo quien me hizo recordar lo bueno de escribir. Devolver al mundo lo que el mundo me hace pensar, liberar mi mente de ideas. Las libero al darles un sentido en el papel. Así cuanto más sentido común le encuentro más estabilidad tienen mis pensamientos.

“Si no existe un dios creémoslo nosotros pues creemos varios. Así la imaginación nos hará pasearnos por otros mundos. Gracias al Dios que controla el cielo soy capaz de terminar esta tarde 7 de Abril con un sentido de rabia controlada”.

http://plumaypapel.creatuforo.com/ver-tema-51-plumaypapel.html

http://www.fotolog.com/desprestigia/34683699